San Juan Nepomuceno y el Oratorio de San Felipe Neri

Por Elena González Pérez, miembro de Cádiz Ilustrada

La Voz de Cádiz, 28.04.2012

Hemos recibido con gran alegría la noticia que aparecía el pasado jueves en este medio sobre la voluntad del Obispado de Cádiz por recuperar la imagen de San Juan Nepomuceno para el Oratorio de San Felipe Neri y la buena disposición del grupo Jale por cederlo en depósito, si bien ahora habrá que esperar salvar los impedimentos legales que puedan existir ante la situación de embargo que presenta el Hotel Monasterio de El Puerto, donde se ubica actualmente la imagen.

San Juan Nepomuceno. Escuela genovesa, s. XVIII

El Oratorio, como ya sabemos, es de los grandes monumentos del barroco gaditano, singular por la novedad de su planta elíptica heredera de los tratados manieristas de Serlio y los trabajos de Vignola; estando sus modelos más cercanos en Sevilla: la sala capitular de la Catedral, obra de Hernán Ruiz II y el Colegio jesuita de San Hermenegildo proyectado por dos jesuitas desde Roma. Esta genial solución arquitectónica se completa con una rica decoración pictórica que ahora podemos contemplar gracias a las labores de restauración, y con una buena muestra de imágenes polícromas de las distintas escuelas activas en el Cádiz del s. XVIII, la sevillana y la genovesa, aunque se cuenta hasta con una pieza de escuela granadina. Parte de este patrimonio fue sacrificado a finales de los sesenta cuando fueron desapareciendo algunos de los bienes muebles de la iglesia.

Una de las piezas desaparecidas y la única identificada es esta talla genovesa de San Juan Nepomuceno, y no San Juan Evangelista como indica la recién estrenada cartela de la capilla donde estaba. Este santo es un buen ejemplo de la calidad y actividad de la escuela gaditano-genovesa en el s. XVIII, fácilmente identificable por sus pliegues angulosos, el tratamiento del pelo de finos mechones o la pálida policromía grisácea, características propias de esta escuela. En Cádiz sólo conservamos tres de los cuatro angelitos que se mostraban en la nube basamento, habiéndose perdido el que portaba la mitra. Los otros tres son custodiados por la Cofradía de las Aguas, gracias a la cual están localizados y en buen estado, de haber caído en otro paradero se habrían terminado perdiendo. Sin duda, fue uno de los santos con más devoción de la ciudad como demuestran sus numerosas representaciones y la cofradía fundada bajo su advocación en la Iglesia de San Antonio en 1738.

Entre el conjunto de piezas perdidas destacan el púlpito, las rejas de las capillas, el San Felipe Neri de candelero, el ajuar de la Dolorosa, los confesonarios de caoba, una capilla cercana a la sacristía y cuatro santos sin identificar. También es llamativa la inexistencia de ornamentos litúrgicos antiguos que existieron y muy buenos, y gran parte de ellos también desaparecieron durante aquellos años tan nefastos para el arte religioso debido a las malas interpretaciones del aggiornamiento litúrgico.

Este desastre que vivió el Oratorio al que se le alteró incluso el presbiterio, si bien no pudo ser evitado, provocó una fuerte reacción en la opinión pública e inundó la prensa local de quejas. Destacan los escritos de instituciones gaditanas como el Ateneo, la Real Academia de Bellas Artes o la Real Academia Hispanoamericana. Asimismo se pronunciaron personajes destacados como el delegado provincial del Ministerio de Educación y Ciencia, Benito Cuesta Santaolalla, presidente de la Asociación de Amigos de los Castillos o José María Pemán. Todo un revuelo teniendo en cuenta que la totalidad de estos escritos se concentraron en el mes de diciembre de 1970, cuyos fragmentos podrán consultar en el Blog de Cádiz Ilustrada: http://www.cadizilustrada.wordpress.com Todos ellos argumentaban con criterio la importancia histórico-artística del templo que no debía ser alterado bajo ningún concepto. De qué manera llama la atención el alzamiento de voz de todas estas instituciones pues actualmente no suelen pronunciarse contra los atentados del patrimonio estando, paradógicamente, en una época en la que se quiere presumir de mayor libertad de expresión. Como también llama la atención la inteligente postura de los padres marianistas que ante la evidencia de la catástrofe hicieron lo que mejor podían hacer, callar.

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3 pensamientos en “San Juan Nepomuceno y el Oratorio de San Felipe Neri

  1. En el reportaje publicado por La Voz de Cádiz el pasado jueves 26 de abril se decía que, en la reforma de los años sesenta, del altar mayor de San Felipe desaparecieron cuatro santos, pero, en realidad, sólo desaparecieron dos. Y están identificados: se trataba de San Francisco de Sales, con hábito coral de obispo, y el propio San Felipe Neri, también con hábito coral, aunque hay quien opina que este último era, en realidad, San Ignacio de Loyola.
    La imagen de San Francisco de Sales era muy similar a la que, a menor escala, existe en la capilla del Sagrado Corazón del Oratorio.

  2. Y, por cierto, la imagen de San Juan Nepomuceno no fue vendida con motivo de las obras efectuadas en el Oratorio a finales de los sesenta, sino unos años después.

  3. Pingback: San Juan Nepomuceno y el Oratorio de San Felipe Neri | bitácora

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