Estreno del proyecto Ilustrando a Cádiz

Desde el próximo 18 de abril de 2021, cada domingo a las 20:00, Onda Cádiz emitirá un episodio de los diez producidos por Cádiz Ilustrada, para difundir el patrimonio histórico, artístico y etnográfico gaditano.

Una vez se produzca su estreno en Onda Cádiz, se irán subiendo los vídeos a nuestro canal de Youtube.

La Historia de Cádiz

  • [18ABR] La Gadir Fenicia, por José María Gener Basallote y Mª Ángeles Navarro
  • [25ABR] Cádiz Constitucional, por Manuel Barea Patrón

Patrimonio Arquitectónico

  • [02MAY] Monasterio de Santa María, por Antonio Ramos Gil
  • [09MAY] Castillos y Baluartes, por Miguel García Díaz
  • [16MAY] Teatros de Cádiz, por Juan Antonio Vila Martínez

Patrimonio Artístico

  • [23MAY] Pintura barroca del museo de Cádiz, por Antonio Álvarez del Pino
  • [30MAY] Imaginería religiosa, por Miguel Ángel Castellano Pavón
  • [06JUN] Azulejos Holandeses del XVII, por Alfredo García Portillo

Patrimonio Etnográfico

  • [13JUN] Guardacantones, cañones y esquinales, por Antonio Ramos Gil
  • [20JUN] El Carnaval, Patrimonio Inmaterial, por Juan Jiménez Delgado, Felipe Barbosa Illescas y Eugenio Mariscal Carlos

Cádiz Ilustrada opina: Nomenclátor Gaditanus (II)

Siguiendo con nuestra estadística sobre los nombres de nuestras calles y plazas, vamos a analizar las diversas épocas de donde proceden dichos nombres. No hemos considerado la fecha en que se tomó el acuerdo de rotular una vía determinada, que fundamentalmente coinciden con los cambios de régimen político tales como los acaecidos en 1873 con la Primera República; en 1932, un año después de la Segunda República; en 1936, con el inicio del Régimen Franquista, o en 1977 con la instauración de la actual Monarquía Parlamentaria, sino el siglo en que destacó el personaje aludido. Cuando la vida de esas personas está a caballo entre dos centurias, el criterio ha sido datarlo por los años más significativos de su obra o mérito. Por tanto, en este apartado, no se consideran los nombres genéricos, geográficos, mitológicos, relacionados con la naturaleza, o la náutica.

De esta manera tenemos que de la época Antigua coexisten 17 nombres, entre ellos ADRIANO, JULIO CÉSAR, COLUMELA o POMPONIO MELA. La Edad Media apenas está representada por cuatro nombres, entre ellos la batalla del SALADO (1340), o una venerable monja llamada SERVANDA (c. 697).

El siglo XVI tiene 21 personajes recordados tales como los marinos CRISTOBAL COLON; el gaditano capitán de Navío D. Lázaro FONTE que participó en la conquista del Nuevo Mundo; el navegante JUAN DE LA COSA; o los de Fernando de MAGALLANES Y JUAN SEBASTIAN ELCANO protagonistas de la primera vuelta a la tierra hace 500 años. Otro grupo representativo de la vida en este siglo son los santos SAN FRANCISCO de Asís, SANTA TERESA DE JESÚS o de SAN JUAN DE DIOS.

Para el Siglo XVII existen un total de 39 nombres: tres comerciantes: D. Pedro COLARTE, regidor municipal, marqués del Pedroso que amasó una inmensa fortuna, y D. Pedro de Villavicencio que en 1672 tenía una JABONERIA; tres militares: el capitán GASPAR DEL PINO (1678), D.MANUEL ENRÍQUEZ de Figueroa y Haya (1685); ocho pintores: ALONSO CANO, ENRIQUE DE LAS MARINAS, CLEMENTE DE TORRES, ZURBARÁN; seis escritores: D. Agustín de HOROZCO, el POETA mejicano D. Gabriel AYROLO; otro POETA gaditano D. Francisco NIETO Molina, y el humanista y escritor D. Juan Bautista SUAREZ DE SALAZAR autor de “Grandezas y Antigüedades de la Isla y la Ciudad de Cádiz”. También aparecen doce nombres de carácter ‘religioso’.

Nuestro particular siglo de ORO, el XVIII cuando pasa la Casa de Contratación de Sevilla a Cádiz, es cuando la ciudad logra un salto en el orden demográfico, económico y comercial que la hace ser una de las ciudades más importantes de esta época en todo el  mundo conocido. Pues de este siglo existen 61 rótulos de vías gaditanas, donde sobresalen, por su número, los 16 militares o marinos, y los 18 religiosos y 7 profesionales.

El siglo XIX está representado por 122 nombres, donde destacan, no es de extrañar, los 30 políticos  que van desde el malagueño D. Antonio CÁNOVAS DEL CASTILLO, presidente del Consejo de Ministros asesinado en 1897; a D. SIMÓN José Antonio de la Santísima Trinidad BOLÍVAR y Palacios Ponte-Andrade y Blanco impulsor de la independencia de varios países americanos que pertenecían al Imperio Español (Venezuela, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Panamá), pasando por D. FERMÍN SALVOCHEA Álvarez alcalde de Cádiz que lideró la independencia del Cantón de Cádiz  en 1873; D. EMILIO CASTELAR y Ripoll nacido en Cádiz que llegó a ser ‘Presidente del Poder Ejecutivo de la República Española’ en 1873 y que antes ostentaba la titularidad de la actual plaza de Candelaria;  o D. Joaquín JOVELLAR Soler Primer Ministro con Alfonso XII. Le siguen en número 18 militares/Marinos, y 18 profesionales de los que hablaremos más adelante. Entre los primeros podemos citar a D. ANTONIO JOSE RIVERA Lozano, comandante de artillería que defendió el castillo de Fort Luis en el Trocadero, durante el asedio francés; D. Rafael MENACHO y Tulló GENERAL gaditano que murió, en la defensa de Badajoz frente a las tropas napoleónica, con solo 41 años; D. Juan Bautista TOPETE y Carvallo Vicealmirante de la Armada que, siendo capitán del puerto de Cádiz en 1868, se sublevó frente a la monarquía de Isabel II dando lugar a la llamada Revolución Gloriosa.

El máximo de nombres propios que aparecen en los rótulos callejeros (158),  provienen de personas que destacaron en el siglo XX y que podemos agruparlos de este modo: 31 profesionales, 29 personajes populares, 25 políticos, 19 militares/marinos, 15 literatos/poetas, 13 comerciantes/empresarios, 9 religiosos, 6 músicos, 5 pintores, 3 nobles, 2 escultores y 1 filántropo. Veamos solo algunos ejemplos poco conocidos como el de CANELO, un perro cuyo dueño iba asiduamente a la antigua ‘Residencia Zamacola’, hoy Hospital Puerta del Mar, a sus sesiones de diálisis. Un día de 1990 entró y no volvió a salir, pero su perro lo esperó durante 12 años malviviendo por los alrededores. En 2005 se colocó una placa de bronce, en una calle anexa al hospital, con su nombre.

De los cantaores y cantaoras de flamenco gaditanos están casi todos, a saber: Dª ADELA Fernández Jiménez LA CHAQUETA; D. AUREIO SELLÉ Nondedeu; D. Benito Rodríguez Rey BENI DE CADIZ; D. Juan Miguel Ramírez Sarabia CHANO LOBATO; Dª GABRIELA ORTEGA Feria; Dª Antonia Gilibert Vargas, LA PERLA DE CADIZ; D. Juan Martínez Vílchez PERICÓN DE CÁDIZ; Dª Rosa Vargas Fernández ROSA LA PAPERA; y D. Santiago Sánchez Macías SANTIAGO DONDAY.

Tampoco faltan los nombres de afamados hombres (aquí no hay mujeres) del Carnaval gaditano: D. ANTONIO MARTÍN García; D. Manuel López CAÑAMAQUE; D. ENRIQUE VILLEGAS Vélez; D. José MACIAS RETE(s); D. Francisco Alba Media, PACO ALBA; D. PEDRO ROMERO Baro y D. Antonio Rodríguez Martínez EL TIO DE LA TIZA.

Vemos pues como en el nomenclátor están representados todos los estamentos sociales de la sociedad gaditana desde la Antigüedad: ADIANO; ARGANTONIO; Lucio Junio Moderato COLUMELA; gaditano autor del tratado de agricultura De Res Rustica; JULIO CESAR; la familia PLOCIA, o el Cónsul romano Adisto Mauro Públicus PUBLICO, natural de Gades. Hasta el siglo actual con la incorporación de nombres como los de Avenida de la GUARDIA CIVIL (antes Independencia); Dª ELOISA MALCAMPO O’FARREL, profesora del barrio de Puntales; o el de D. ENRIQUE BLANCO CORTÉS  sindicalista y líder vecinal del Cerro del Moro.

Quizás habría que incluir algún nombre más, a tener en cuenta por la Comisión Municipal del Nomenclátor, de este modo, Cádiz Ilustrada propone rotular alguna calle, plaza o avenida con los nombres de Dª María TEOFILA MÁRTINEZ Saiz, ALCALDESA de Cádiz durante ¡veinte años! (1995-2015) con méritos más que demostrados en post de la ciudad, y del abogado D. JULIO RAMOS Díaz, fallecido recientemente a los 92 años, y que fue letrado de la Diputación, del Ayuntamiento y del Obispado, así como Decano el Colegio de Abogados. Bien es verdad de que la ciudad de Cádiz no tiene capacidad de expansión urbanística, es lo que se denomina una ‘ciudad cerrada’, donde no se pueden edificar nuevas barriadas y por tanto la posibilidad de crear nuevas vías de circulación. Pero sí que se podrían sustituir algunas denominaciones actuales que poco tienen que aportar a nuestra historia. He aquí algunas de ellas: ADELFA, ACACIAS, HIBISCOS, TAMARINDOS…

De nuestro estudio estadístico del nomenclátor podemos resaltar las distintas profesiones representadas en sus distintos viales. Así de los 61 nombres actuales aparecen, los que más, los médicos con un total de 26. Le siguen nueve profesores: D. ANTONIO ACCAME Escasi, profesor de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos y autor  de los exornos de carnaval; D EDUARDO BENOT Rodríguez, filólogo, escritor, lingüista, matemático y político; D. MIGUEL MARTINEZ DEL CERRO y Gómez catedrático del Instituto Columela del que había sido fundador y director D. Vicente RUBIO Y DIAZ. Cinco Ingenieros: D. ÁUREO FERNÁNDEZ AVILA ingeniero naval; D. Juan de LA CIERVA inventor del autogiro y que no era ingeniero aeronáutico (aún no estaba creada esta especialidad) sino de caminos canales y puertos, igual que D. Francisco GARCIA DE SOLA que proyectó el puente de hierro sobre el caño Zurraque entre San Fernando y Chiclana, así como la traída de aguas a Cádiz; D. Guillermo Giovanni María MARCONI ingeniero eléctrico inventor de la telegrafía inalámbrica, y el de D. RAMÓN SOLÍS hombre polifacético ya que además de ser ingeniero de montes, licenciado en ciencias políticas y económicas y concejal del Ayuntamiento gaditano, fue un prolífico ESCRITOR cuya obra más conocida es ‘Un siglo llama a la puerta’. Cuatro periodistas: D BARTOLOMÉ LLOMPART y Bello; D. EVARISTO CANTERO Álvarez, D. FEDERICO JOLY Velasco fundador del Diario de Cádiz, y la GLORIETA DE LOS PERIODISTAS. Tres arquitectos : D. AMADEO RODRÍGUEZ Rodríguez que dirigió las obras de la Exposición Marítima Internacional de 1887 y del Hospital Mora; D., VICENTE ACERO y Arebo que proyectó la catedral nueva de Cádiz; D. TORCUATO CAYÓN de la Vega autor del Hospicio, Iglesia del Rosario, San José, San Pablo y la Santa Cueva que murió con solo 53 años. Tres licenciados en derecho, y uno para cada una de las siguientes profesiones: arqueólogo D. PELAYO QUINTERO y Atauri; botánico D. CELESTINO MUTIS; cineasta D.JULIO DIAMANTE; escribano BAJADA DE ESCRIBANOS; farmacéutico D. Federico FERNÁNDEZ BALLESTEROS; licenciado en filosofía D. RAFAEL PICARDO O’LEARY; geólogo D. José MACPHERSON Hemas; historiador D. Francisco Ponce Cordones CANAL DE PONCE; yudoca D. RAUL CALVO Clavero y los CARPINTEROS DE RIBERA.

Hemos dejado para el final el numeroso grupo de los 26 médicos (de varios siglos) que rotulan nuestras calles y plazas. He aquí alguno de ellos: El más antiguo es el Dr. DIEGO ARIAS muerto en 1621, médico, meteorólogo, y astrónomo gaditano; Dr. Miguel de ARRICRUZ, especialista en obstetricia, igual que el Dr. Juan NAVAS que fue Rector del Real Colegio de Cirugía de Cádiz o del también especialista en partos Dr. JOSÉ DE DIOS Rivero quien a decir de sus coetáneos “hizo de su profesión un sacerdocio”; el ‘desconocido’ pediatra Dr. Manuel de TOLOSA y LATOUR muy ligado a Chipiona, donde fundó el Sanatorio Marítimo Santa Clara para niños tuberculosos; el DOCTOR José RODRIGUEZ LOPEZ  médico de la beneficencia durante 46 años, llamado cariñosamente “Don Pepito”, padre del Dr. Manuel Rodríguez Morales que aunque no es titular de rotulo alguno, si posee una escultura en la plaza del Mentidero.

Esperamos haber contribuido a un mejor conocimiento de los nombres de nuestro callejero, pues es frecuente que los propios vecinos de una calle o plaza desconozcan el significado de la vía donde viven, a pesar de haberlo escrito infinidad de veces en su propia dirección postal. Sería una buena iniciativa el difundir con detalle, de una manera sistemática y periódica, el significado del Nomenclátor Gaditanus. Que así sea.

Cádiz Ilustrada opina: Nomenclátor Gaditanus (I)

Es notorio que la microhistoria de una ciudad puede escribirse aportando los nombres de sus calles y plazas. Aunque antiguamente estos nombres eran puestos por los mismos vecinos según les pareciera, no le daban tanta importancia oficial cómo hoy en día. Como dice Adolfo de Castro en su ‘obrita’ Nombres Antiguos de las Calles y Plazas de Cádiz: «El vulgo quitaba y ponía nombres con entera libertad, vivía un regidor perpetuo en una calle, y la calle se le daba su nombre. Moría, y al morir, a la calle se nombraba de otro modo. Un capitán de las seis Compañías que formaba el presidio de Cádiz, un cerero rico, un panadero de nombradía, la imagen de un Santo puesta en la pared, servían para dar denominación a la calle o plaza. Por esta memoria histórica se verá el origen y los cambios de los nombres antiguos de las calles de Cádiz».

En la actualidad asistimos a otra revisión de los nombres de las calles, en aras de la denominada Ley de Memoria Histórica y de la próxima Ley de Memoria Democrática. Nos ha parecido oportuno realizar un estudio estadístico de las 755 denominaciones vigentes según la relación de callejero oficial del Ayuntamiento de Cádiz. Estas 755 denominaciones se reparten del siguiente modo: Según el tipo de vía: Existe solo un ‘arco’ el del PÓPULO; Nada menos que cuarenta ‘avenidas’ (5%) tenemos en la capital de la provincia, aunque a nivel popular solo hay dos: la ‘Avenida’ principal de entrada, desde cortadura a Puertas de Tierra, y la defenestrada Avda. de Juan Carlos I sobre la soterrada vía del tren. Hay diez ‘callejones’ en el nomenclátor, entre los que se encuentran el de LOS PIRATAS, de LOS MOROS, del TINTE, o los de en recuerdo de D. Francisco Ignacio CARDOSO, propietario de cererías en el siglo XVI. Existe un nombre de ‘carretera’: Puente JOSE LEÓN DE CARRANZA (¿Por cuánto tiempo?). Las doce ‘glorietas’ incluyen las de CARLOS CANO, SIMÓN BOLÍVAR, INGENIERO LA CIERVA o la del recordado sindicalista JESÚS GARGALLO  entre otras. Tenemos nueve ‘jardines’  con nombres como los de BLAS INFANTE, CARLOS III, CINCO CONTINENTES, PEDRO ROMERO o VARELA. Es decir de todas las temáticas, desde personajes populares, a militares franquistas. La escasez de ‘parques’ en Cádiz es notoria, pues solo aparecen tres: el dedicado a alcalde D. José GENOVÉS Puig, al botánico D. José CELESTINO MUTIS, y a una de las islas Gadeireas: KOTINOUSSA. Hay nueve ‘pasajes’, y doce ‘paseos’ entre los que destacan las Alamedas, una en recuerdo de D. Juan Ruiz de APODACA, marino gaditano que apresó a la escuadra francesa de Rosily fondeada en la Poza de Santa Isabel en 1808, y la de D. Claudio López Brú, 2º MARQUÉS DE COMILLAS, propietario de la Cía. Trasatlántica. También el Paseo FERNANDO QUIÑONES o el del VENDAVAL en el campo del Sur. Las ‘plazas’ están presentes con 91 nombres (12%) con los más variados significados: desde el alcalde CARLOS DIAZ, hasta la cigarrera MICAELA DE CASTRO sindicalista represaliada en 1936, pasando por D. Agustín de ARQÜELLES Álvarez, D. Manuel López CAÑAMAQUE o el DR. VENANCIO GONZÁLEZ Martínez, entre otros. Existe una sola ‘plazuela’ dedicada a la memoria de Josefa Díaz Fernández, bailaora y cantaora gaditana (1871-1918) mas conocida como PEPA DE ORO.  Por último, y como es lógico, la mayor parte del nomenclátor lo constituyen las ‘calles’, que son exactamente 555 (74%) y de cuya temática se hablará mas adelante.

Como podemos apreciar, en nuestro entramado urbano, aparecen nombres muy variados, tanto de personajes populares (39), militares y marinos (72), profesionales (60),  políticos (59) etc. todos ellos relacionados, en mayor o menor medida, con nuestra ciudad. Por ello no entendemos muy bien lo de la aplicación de la Ley de Memoria Democrática a nuestro callejero, porque cabría preguntarse ¿son ‘democráticos’ los nombres de personajes de los siglos XVIII o XIX?, ¿o los nombres relacionados con el ‘Imperio Romano’?

Si hacemos ahora una clasificación de los 755 nombres de las calles y plazas en función de su temática, el resultado es bastante ilustrativo: nada menos que 143 (el 19%) de todas las denominaciones son de carácter RELIGIOSO. Así aparecen arcedianos como D. Luís Quirós de los COBOS, de Medina, que construyó varias casas en el siglo XVII en dicha calle. Once Obispos: ARBOLÍ, ESCALZO, FÉLIX SOTO, JOSÉ Mª RANCÉS, etc. Un cardenal: D. Antonio ZAPATA y Cisneros, que fundó el Seminario y construyó a sus expensas varios tramos de la muralla defensiva. Siete frailes: Padre ABREU, testigo directo del ataque de 1596, o FRAY PABLO DE CÁDIZ, hijo del cónsul Genovés y fundador de la capilla de la Palma en el XVII. Hermanos como GUILLERMO CHAMINADE, HERMANO IGNACIO, o Antonio CUBILLO, MARIANISTA que puso en marcha el colegio de San Felipe Neri. Hay doce nombres de ‘Cristos’ casi todos titulares de Cofradías y Hermandades. Sesenta nombres de santos, santas, ángeles y arcángeles y veintinueve vírgenes. Como curiosidad la calle YEDRA también tiene connotaciones religiosas, ya que si parece que tiene relación con la planta trepadora, no es así, pues su nombre de debe al comisionado de la Catedral D. Antonio de la Yedra propietario de varias  casas en el barrio de Santa María. En resumen si quisiéramos ser estrictos y aplicar ‘in extremis’ lo de la secularización de un Estado laico y aconfesional, tendríamos que buscarle nombre a estas 143 calles y plazas.

Pero no acabaría aquí la ‘purga’ ya que otro grupo numeroso, concretamente 71, hacen referencia a militares y marinos, de todas la épocas, armas y cuerpos, que lucharon y muchos murieron por defender a su Patria-Nación-Reino llamado España. Y si estamos ‘en contra  de las guerras y del armamentismo’ ¿deberíamos borrar sus nombres de las esquinas gaditanas? Veamos algunos: D. Bartolomé de AMAYA, capitán y regidor en 1596 que fue capturado como rehén y liberado en 1603; Artilleros D. José VINIEGRA y D. José DIAZ MERELLO que murieron en la guerra de África en 1922; D. Rafael FEDUCHY Garrido, marino gaditano del siglo XIX que fue decisivo para la construcción en Cádiz de dos cruceros de guerra en 1887; D. José ANDUJAR, teniente en la campaña de África muerto en 1921; D. Francisco de Espoz y MINA, militar vasco que luchó en la Guerra de la Independencia. Incluso la calle ZARAGOZA tiene reminiscencias bélicas ya que su nombre se debe a la traída del féretro, desde Ceuta en 1857, de Agustina Raimunda María Saragossa Domenech mas conocida como Agustina de Aragón. También se agrupan en este epígrafe de militares a otros relacionados con la guerra civil 1936-1939 como son los casos del General VARELA, GENERAL MUÑOZ ARENILLA (sin la “s”), que mandó la guarnición de Cadiz en los primeros días de la sublevación militar; o el CORNETA SOTO GUERRERO primera víctima del alzamiento militar del 36 en Cadiz. También hay nombres geográficos relacionados con la guerra civil como es el caso de la calle GRANJA DE SAN IDELFONSO que debería llamarse así en recuerdo del Real Sitio del mismo nombre de Segovia, pero que se rotuló la calle, así como otras adyacentes al chalet de Varela, en recuerdo de poblaciones donde había intervenido el General.

Si quisiéramos depurar nombres ‘antidemocráticos’, podríamos fijarnos en los de nobles y monarcas, de las que existen un total de 21 denominaciones tales como: Dª María de las Mercedes Fernández de Celis y Airosa CONDESA VILLAFUENTE BERMEJA casada con D. Sancho Dávila de Ágreda X Conde de Villafuente Bermeja, padres de unos de los fundadores de la Falange; JARA QUEMADA en recuerdo de los Marqueses de Jara Quemada, propietarios de varias casas en el barrio; SOPRANIS debido a la familia de Regidores Perpetuos del siglo XVI, uno de los cuales, Jácome Sopranis fue llevado como rehén por los ingleses en 1596; La calle del VEEDOR D. Juan López de Toñanejos que lo era del presidio y fortificaciones de Cádiz en 1653. Además, como es lógico de los MARQUÉS DE CADIZ, DEL REAL TESORO, y de COPRANI, entre otros.

Otro grupo de calles deben su nombre a políticos de los siglos XIX y XX, unos 59 en total, de los cuales trece fueron Alcaldes: D Agustín BLAZQUEZ Paul, que embelleció la Alameda dotándola de la balaustrada actual; D. JUAN DE DIOS MOLINA ingeniero industrial y director de los Esmae; D. MANUEL DE LA PINTA Leal, republicano fusilado en los fosos de extramuros en 1936; D. CAYETANO DEL TORO y Quartiellers, D. JOSÉ LEON DE CARRANZA y Gómez Pablos; D FERMÍN SALVOCHEA Álvarez, etc. Doce Presidentes del Consejo de Ministros o presidentes de Gobierno; tres ministros; un concejal; dos regidores: D. Ximón GENTIL (1521) y D. Esteban de VALENZUELA (1597) y un Gobernador: D. MANUEL RANCÉS y Villanueva (1868).

También están representadas las Bellas Artes mediante 19 músicos: D. Manuel de FALLA y Matheu y sus obras: AMOR BRUJO, ATLÁNTIDA, FANTASÍA BÉTICA y  LA VIDA BREVE;  el guitarrista D. ADRÉS SEGOVIA Torres; el violonchelista D. PABLO CASALS; el pianista D. JOSÉ CUBILES Ramos, o el compositor D. JAVIER DE BURGOS y Larragoiti autor de la “Marcha Cádiz” y a veces confundido con Javier de Burgos y del Olmo autor de la división provincial de España del año 1833. Otro grupo de calles llevan el nombre de palos del FLAMENCO: BULERIA, CANTIÑA, CARACOLES, MIRABÁS, SIGUIRIYA, SOLEÁ o TANGUILLO.

Nada menos que 22 pintores son recordados en los rótulos de nuestras calles y plazas, desde los más famosos: GOYA, VELAZQUEZ, MURILLO, EL GRECO, JULIO ROMERO DE TORRES etc., hasta otros menos conocidos como el gaditano D. Federico GODOY y Castro, sordo mudo, que pintó mas de 140 cuadros algunos de ellos en el Museo de Cádiz.

La poesía y la literatura no podían faltar en nuestro callejero. Así podemos leer el nombre de 34 autores que van desde los clásicos de nuestro siglo de oro como  CERVANTES o las BARQUILLAS DE LOPE; el romántico D. José ZORRILLA y Moral, los contemporáneos RAFAEL ALBERTI (y algunas de sus obras: LA AMANTE, MARINERO EN TIERRA, CAL Y CANTO); D.JUAN RAMON JIMENEZ o D. Federico GARCIA LORCA, y las gaditanas Dª Adela Medina Cuesta GITANILLA DEL CARMELO, Dª PILAR PAZ PASAMAR, Dª María del ROSARIO CEPEDA y Mayo, o Dª Cecilia Böl de Faber y Larrea FERNAN CABALLERO.

Sería demasiado extenso seguir con  el análisis de los nombres de nuestras vías públicas, tema por otra parte interesantísimo, ya que del conocimiento de los mismos  podemos contemplar otros tiempos, otras costumbres y formas pretéritas de pensar de la sociedad. Todo ello nos identifica y define como nuestra pertenencia a una ciudad y a una historia que tenemos el deber ineludible de conocerla, pero que no nos faculta para ignorarla y mucho menos borrarla de nuestro Nomenclátor Gaditanus.

Si por el contrario quisiéramos eliminar de nuestras calles y plazas los nombres con algún tipo de connotaciones políticas, religiosas, bélicas o ideológicas tendríamos que sustituir nada más y nada menos que 310 rótulos, es decir el 41 % del total. Y si además suprimimos todos los nombres propios de personas, y nos quedamos solo con los nombres geográficos, de plantas o cosas, tendríamos que buscar 542 nuevas denominaciones. Absurdo, ¿verdad?

Cádiz Ilustrada opina: Identidad arquitectónica en riesgo

El hecho patrimonial de una ciudad hay que valorarlo, entre otros, desde el punto de vista ambiental o del paisaje urbano, teniendo en cuenta su integración con el entorno construido, del que forma parte como un conjunto homogéneo de gran valor. No solo hay que apreciar la individualidad de sus monumentos más representativos: catedrales, plazas mayores, palacios, conventos o mercados, por citar algunos, sino todo un casco histórico como el gaditano, protegido por cierto por la Normas Urbanísticas de obligado cumplimiento por parte de todos: particulares y Administraciones Públicas.

Arquitectónicamente Cádiz no es una ciudad que tenga grandes edificios exentos de carácter monumental, estos se pueden contar con los dedos de una mano: la gran arquitectura de la Catedral Nueva, la Cárcel Real, el antiguo palacio de la Aduana y el edificio de Ingenieros actual rectorado de la Universidad. Aunque no tenemos grandes palacios, si puede presumir la ciudad de tener un caserío intramuros verdaderamente impresionante por su uniformidad arquitectónica, admirado y alabado por los urbanistas. Aunque algunos edificios fueron realizados al amparo de los ’neos’, como el Gran Teatro Falla o el Palacio de Correos, y que no forman parte de la arquitectura dieciochesca o neoclásica, aunque hoy, a fuerza de verlos desde nuestra niñez, se han convertido en un elemento más de nuestro paisaje urbano.

Por este motivo es triste ver como una identidad de la que la ciudad puede sentirse orgullosa se esté perdiendo, con edificios que nada tienen que ver con nuestra arquitectura, que además son simples contenedores sin concesión a la estética. Lo cierto es que muchos de estos desaguisados arquitectónicos son promovidos por organismos públicos, aunque las licencias de obras las tiene que conceder siempre el Ayuntamiento, previo el dictamen de la Comisión Municipal de Patrimonio y la Comisión Provincial de Patrimonio que son los que en último término tienen que dar su aprobación a los proyectos presentados. 

Desgraciadamente la Segunda República se llevó por delante muchos edificios devastados por incendios y allí aparecieron los polvos que nos están llevando a estos lodos como se puede comprobar en los edificios que conforman la plaza del Palillero con el antiguo Cine Municipal a la cabeza, o la desafortunada actuación en la ronda de la ciudad con edificios levantados en las primeras décadas de la segunda mitad del siglo pasado, son edificios que atormentan la vista, como los edificados en la antigua fábrica de cerveza del Campo del Sur, las casas de militares ‘Hollywood’ en el Campo de las Balas, o el desaparecido palacio de Angulo hoy sustituido por la Casa de los Palos en Canalejas. 

Eran otros tiempos y aunque no se cumplía con rigurosidad la ley republicana de Patrimonio Histórico-Artístico de 1933, estuvo en vigor durante todo el franquismo y hasta que se promulgó la Ley de Patrimonio Histórico de 1985, las competencias sobre esta ley se traspasaron a las comunidades autónomas, en Andalucía, concretamente, con la Ley 14/2007 de 26 de noviembre, que es la misma que la española aunque incrementando algún elemento a proteger, pero se continua incumpliendo sistemáticamente la protección de nuestro patrimonio.

Como muestra de edificios de nueva construcción en las que han intervenido organismos públicos y no se ha respetado en lo más mínimo la idiosincrasia arquitectónica de la ciudad se encuentran el edificio en el antiguo cine Caleta, reconvertido en Residencia para estudiantes, y el edificio en el antiguo Círculo Mercantil en la calle Ancha donde se construyó la horripilante fachada de Galerías Preciados y posterior sede de la UCA, o la reciente remodelación de la fachada de la Facultad de Medicina, que bien podría haberse aprovechado para adaptarla a la configuración del antiguo edificio, pero en el que se ha utilizado la antiestética y oxidable chapa perforada.

La estética brilla por su ausencia en el edificio del Teatro del Títere, de nuevo con la fea fachada de chapa metálica, y también  en el de viviendas donde estaba el antiguo Teatro Andalucía. En el barrio de la Viña, calle Lubet nº 8, destaca el que algunos de los vecinos conocen como “Edificio cocina”, por unos huecos de luz adelantados a la fachada y que se cierran con unas puertas de madera dando la impresión, en su conjunto, de ser muebles de cocina.

No podemos olvidarnos de la nefasta rehabilitación de la ‘Casa del Plátano’ en la Plaza Fray Felix nº 3, en el que la Junta de Andalucía aseguró de que se conservaría el patio porticado, pero del que solo quedan unos trozos de columnas que adornan una pared de sus zonas comunes,  si miramos la fachada peor no se pudo hacer, con unos tapaluces que parecen tapas de cajas de madera. 

Otra de las mayores barbaridades construidas en los últimos tiempos son los edificios de viviendas en la calle Chano Lobato en el barrio de Santa María donde se decía que se encontraba el foro romano, y donde se ha aplicado el llamado “estilo carcelario” con el uso de chapas de hierro perforadas que tanto gustan de oxidarse en nuestro clima.

Uno de los últimos ‘atentados arquitectónicos’ cometidos en nuestra ciudad ha sido en la calle Calderón de la Barca, donde algunos de los huecos exteriores han sido enmarcados en negro al mas puro estilo de esquela mortuoria.

Viendo estas actuaciones que autorizan las Administraciones responsables, la ciudad perderá su arquitectura característica en un par de décadas, esto no se puede permitir por ningún motivo, la uniformidad arquitectónica distingue a Cádiz de otras ciudades, si la perdemos perderemos nuestro sello de identidad, y perderemos la oportunidad de que el casco antiguo sea declarado Patrimonio de la Humanidad.

¿Tan complicado es obligar a que en las fachadas se utilicen cornisas y balcones? ¿Se imaginan la fachada del Teatro del Títere con cornisas y balcones, aunque estos sean ciegos, en los que se pusieran pinturas o vinilos de los títeres de la Tía Norica a modo de trampantojos? Con ganas y un poquito de idea se podría volver a recuperar fachadas que en la actualidad desentonan con el modelo arquitectónico de Cádiz.

Que conste que no estamos en contra del trabajo de los arquitectos, en cuanto a innovaciones conceptuales quieran introducir en sus proyectos de rehabilitación y sabemos de su criterio de que este tipo de construcciones son ‘variaciones de los edificios tradicionales’. Por otro lado es incuestionable  que las viviendas sociales deben de poseer el confort, ventilación y accesibilidad necesarios para sus moradores, aunque las fachadas (sobre todo), los patios y lugares comunes deberían mantener el sabor clásico de su entorno urbano. Cabria preguntarse ¿cómo sería el Cadiz de intramuros dentro de 100 años si la mayoría de sus edificios actuales fuesen sustituidos por otros merecedores de “Premios en las Bienales”? simplemente “irreconocible”.

Cádiz Ilustrada opina: Desmemoria económica. Los cañones del Puente Suazo

Uno de los padres de la macroeconomía moderna, John Maynard Keynes, escribió en la década de 1930 que «era mejor hacer un pozo y volverlo a tapar que tener gente desocupada». De esa manera, al realizar los Gobiernos las obras públicas se ponía en marcha el multiplicador de la inversión y se llegaba a un nivel de producción y ocupación mayor. Esto justificó la intervención del Estado en la economía en épocas de crisis. Este principio del capitalismo reformado Keynesiano, ha venido impregnando la acción de casi todas las Administraciones Publicas a nivel estatal y autonómico (los Ayuntamientos siempre han sido deficitarios en sus presupuestos). Si nos fijamos en la cantidad de millones de euros que la prensa continuamente nos está informando sobre las “inversiones públicas”, así lo corrobora. No importa el destino final de la “obra pública”, si se termina a tiempo o no, si se usa para el fin que fue proyectado o no, si al final tiene un aprovechamiento social o no. Es decir lo importante es gastar el dinero público (“lo público no es de nadie” en vez de “lo público es de todos”) Parece que se olvida que ese despilfarro monetario proviene, en grandísima medida, de ese IVA que soportamos los consumidores, o del IRPF que pagan hasta los jubilados, es decir de nuestros impuestos. No es el caso de enumerar los grandes megaproyectos que la Administración central y sobre todo la Junta de Andalucía ha venido promoviendo en los últimos años, . Nos referimos al pomposamente denominado “Parque de la Historia y el Mar” que se construyó en San Fernando y lleva más de doce años sin haberse utilizado jamás, después de una inversión de nueve millones de euros. Otro de los proyectos faraónicos es el tranvía Chiclana – San Fernando – Cadiz, aún sin inaugurar. El relacionar estas dos macro “inversiones” no es casual. En 2009, durante las obras de cimentación de la línea tranvía-ferrocarril, en las inmediaciones del Puente Zuazo, el control arqueológico correspondiente localizó un total de diecisiete cañones de avancarga del siglo XVIII, en hierro fundido. Estas piezas de artillería estaban en el fango del caño Santi Petri, y aunque con algunas concreciones, estaban bastante bien conservados. En el Diario de Cádiz del 10/9/2009 los responsables políticos de entonces se expresaban de la siguiente manera: Delegado de Obras Publicas de la J.A: “Estamos contribuyendo a recuperar parte de la historia de la humanidad y este es solo el primero de los descubrimientos”; Delegada de Cultura de la J.A: “Necesitamos tiempo para trabajar con los cañones, es algo que siempre pedimos, tiempo y paciencia porque queda mucho por hacer”; Alcalde de San Fernando: “Estos cañones constituyen un emblema para la ciudad, fueran utilizados o no en la defensa de la misma, por eso queremos recuperarlos”. En abril de 2010 fueron adjudicados por la J.A a la empresa de restauración Aula 3 Actuaciones Integrales sobre el Patrimonio, S.L. los trabajos de desalinización y restauración de los 17 cañones. El importe de la adjudicación fue de 138.313,70 € (fuente Web de la Consejería de Obras públicas de la junta de Andalucía). Es decir que cada cañón le costó al erario publico la cantidad de 8.136,10 €, o en las antiguas pesetas: un millón trescientas cincuenta y tres mil setecientas treinta y tres Pts., repito cada cañón. En junio de 2011 los 17 cañones estaban “prácticamente listos” aunque pendientes de “una protección específica para metales”… Pero esta lamentable historia no acaba aquí. En octubre de 2014 los medios de comunicación informaban que las 17 piezas, ya restauradas, se encontraban a la intemperie en un aparcamiento de……El Parque de la Historia del Mar (¡). Ya en 2011 estos “emblemas de la ciudad” y “descubrimientos de la humanidad” estuvieron “bajo una lona” en el Castillo de San Romualdo Es decir que dos intervenciones públicas de miles de euros se encontraban para poner de manifiesto el derroche, el despilfarro y la inutilidad de una acciones políticas que no han conducido a nada de lo que en su día se dijo de forma tan pomposa. En la actualidad ha sido Navantia quien ha tomado este “caramelo envenenado” y parece que está adecuando las instalaciones de este edificio para convertirlo en un centro de formación, con cargo al presupuesto de las corbetas para Arabia Saudí (otros dos millones de euros).

¿Y los cañones?, ¿Dónde están? ¿Siguen allí envueltos en plásticos sin utilidad alguna? ¿Se van a colocar en algunas de las Baterías defensivas del Real Carenero restaurado para el bicentenario (3,5 millones de €) y también abandonado a su deterioro? ¡Qué diferencia con los 16 cañones que aparecieron en Cádiz en las obras del aparcamiento de Canalejas y que hoy “lucen” sobre sus cureñas en la muralla de San Carlos o Segunda Aguada! Por cierto esta última intervención, con la colaboración de Navantia Puerto Real, solo le costó a Cultura la cantidad de 3.115,20 € IVA Incluido, es decir 194,76 € por cañón. Sin comentarios.